Santiago, 10 de julio de 2025 – Un estudio a gran escala, del que el Biobanco de Tejidos y Fluidos de la Universidad de Chile (BTUCH) fue parte importante, ha revelado nuevos y cruciales datos sobre el cáncer de vesícula biliar (GBC) y su conexión con displasias en pacientes sometidos a colecistectomía. La investigación, que analizó retrospectivamente a 10.561 pacientes con cálculos biliares operados en 14 hospitales de Argentina, Bolivia, Perú y Chile durante 2018, destaca la urgente necesidad de implementar estrategias de prevención adaptadas a las características de cada región.
La publicación titulada “Gallbladder Cancer and Dysplasia in Cholecystectomy Specimens: A Large Study in High-Incidence Regions of South America” es parte del Proyecto European–Latin American Research Consortium towards Eradication of Preventable Gallbladder Cancer (EULAT Eradicate GBC), financiado por el programa de investigación e innovación de la Unión Europea Horizon 2020.
La Dra. Alicia Colombo, directora científica del Biobanco del HCUCH y co-investigadora de este estudio, explicó el rol fundamental del equipo en esta iniciativa. “El BTUCH colaboró como centro de reclutamiento y biobanco, desarrollando el protocolo estandarizado de reclutamiento, toma y procesamiento de muestras y datos. También elaboraron el programa de monitoreo, realizaron la capacitación a todos los centros para la armonización del biorepositorio y apoyaron en la creación de la aplicación informática para el levantamiento de datos.”
La investigación evidenció que el riesgo de desarrollar GBC no es solo multifactorial, sino que también está profundamente influenciado por factores geográficos, socioeconómicos, genéticos y de estilo de vida. Las variables asociadas con mayor riesgo fueron el sexo femenino, la edad avanzada, la sospecha clínica de GBC, cálculos biliares mayores de 3 cm, el consumo de alcohol, hipercolesterolemia, tabaquismo y apellidos indígenas americanos.
Uno de los hallazgos más relevantes fue la progresión estimada de la enfermedad: en promedio, tres años para pasar de cálculos biliares a displasia de bajo grado, 12 años para pasar a displasia de alto grado y dos años más hasta el cáncer.
El estudio refuerza la efectividad de programas de prevención como el plan chileno GES n.º 26, que promueve la colecistectomía preventiva en pacientes con cálculos. No obstante, la marcada heterogeneidad encontrada entre países —e incluso dentro de un mismo país— sugiere que las políticas de salud deben adaptarse a las características locales.
“El cáncer de vesícula biliar sigue siendo una amenaza silenciosa, especialmente en países con menos recursos. La prevención personalizada y el trabajo colaborativo entre regiones son claves para su erradicación”, señalaron los autores.
Revisa la publicación completa aquí: Paper EULAT
